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domingo, 3 de mayo de 2009

Intento de orfandad- (Jacqueline Goldberg)

Fotografía: Arden McDonald


Los viajes dicen de mí como algo aparte,

pero no se trata de huir sino de hacerme en otro lado.


Me aturde la permanencia de ciertos hogares,

lamer afilados trechos con los hombros desgajados.


Jamás me aproximé a las acequias

por temor a una intemperie definitiva.


Quiero emprender aún algunos itinerarios:

ir a una isla en cuyo centro

haya un lago y en él otra isla.

Atravesar un desierto abrumado de cuervos,

un monte de ataúdes.


No exijan que relate la brevedad de una lágrima,

que me destile en frases aumentadas.


Desconozco de qué bilis proviene el hartazgo,

cuál es el brebaje indispensable para aquietarme.


De los viajes mastico el caudal que me conduce,

de los regresos he copiado la espesura.


Toda travesía es intento de orfandad.


(Jacqueline Goldberg, en Verbos predadores. 2007. Venezuela)

http://jacquelinegoldberg-poesia.blogspot.com/

lunes, 26 de enero de 2009

Y ¿qué es lo que cambia? (Calzadilla)

Foto: Михайлова. Ucrania


¿La realidad? No. Las condiciones para 
                                                       conocerla.
Y en las condiciones está todo, incluso la 
                                                          realidad.
De manera que la realidad es también
condición para que ella misma cambie.

Es cierto que las condiciones ya no son las 
                                                             mismas.
Pero nosotros también hemos cambiado.
Cambiamos para estar de acuerdo con las 
                                                      condiciones.

Todo eso acerca de lo cual uno no sabe
que por ser inminente
es más que una amenaza
y que por no saberlo se presenta
más que como una amenaza
                                         es la realidad.



(Juan Calzadilla, "Notario al Garete".)

sábado, 20 de diciembre de 2008

Jesús de Nazaret* (Rimbaud)

Epifanía, perteneciente a la etapa inicial de El Bosco. S.XV


No sé quién habrá inventado que Jesús nació en el invierno decembrino de Belén (no se sabe realmente la fecha), tampoco sabemos quienes han cambiado e inventado tantas cosas de la historia que terminan en tradiciones -más o menos- disfrutables. Lo cierto es que muchos anticristo al parecer se han retractado en algún momento de sus vidas (entre esos, muy oportunamente Patti Smith y Rimbaud antes de morir, dicen). Y es que ateos o creyentes, cristianos (y los que creen que son cristianos), hinduistas, sintoístas, islamitas, momoyes, judíos o adoradores del sol, el maíz (o el dinero), no podemos borrar ese hito radical de la historicidad. Ese siglo cero que nos incluye a todos (la mayoría ahora estamos en el siglo XXI, aunque a veces creamos que estamos en otro). A mí ya me aburren la teorías "científicamente comprobadas" que intentan negar la existencia -física o metafísica- de ese hombre. Sin embargo, eso no quiere decir que ahora sí me voy a poner muy cursi en estas fechas ni que me empiezan a gustar demasiado las navidades, al menos no todavía.

Es una celebración distinta para todos en nuestras diferencias.
¡Disfruta la tuya!





*Poema de Rimbaud, escrito a sus 15 ó 16 años:


En aquel tiempo Jesús vivía en Nazaret:

Crecía en virtud el niño y también crecía en años.

Una mañana, cuando vio que los tejados se ponían rubes­centes

salió de su cama, mientras todo dormía bajo un pesado so­por,

para que José, al levantarse, encontrara la tarea ya acabada. Volcado sobre el trabajo y con el rostro sereno, tirando y empujando una enorme sierra,

cortaba muchas tablas con sus brazos de niño.

Lejos, sobre los altos montes, el claro sol subía

y sus llamas de plata entraban por las humildes ventanas...

Ya conducen los boyeros los rebaños a los pastos

y admiran, al pasar, al joven artesano y los ruidos del traba­jo matutino.

«¿Quién es este niño?», preguntan.

Su cara expresa una seriedad mezclada de belleza; y la fuer­za nace en sus brazos.

El joven artífice trabaja el cedro con arte, como un vetera­no;

ni los trabajos de Hiram fueron antaño tan grandes, cuan­do, en presencia de Salomón,

con vigoroso y prudente brazo, cortaba los enormes cedros y los maderos del templo.

Sin embargo, su cuerpo se arquea más flexible que una grá­cil caña,

alcanzando su espalda el hacha, cuando la levanta.»

 

Pero su madre, oyendo el rechinar de la hoja de la sierra, ha­bía abandonado el lecho,

y entrando sigilosa y en silencio,

sorprendida ve al niño que se afana y que maneja enormes tablas...

Apretando los labios mira,

y, mientras abraza a su hijo con su mirada serena, por sus trémulos labios se pierden vagos murmurios; Brilla la risa en sus lágrimas...

 

Mas la sierra, de pronto, se rompe, hiriendo los dedos in­cautos

y su cándida túnica se mancha con la sangre purpúrea...

un leve gemido se eleva de su boca.

Pero, al ver de repente a su madre, los dedos enrojecidos es­conde bajo su vestido

y, fingiendo sonreír, la saluda.


La Madre, postrada a rodillas de su hijo,

acaricia, ¡que pena!, con sus dedos los dedos del niño

y besa repetidamente sus tiernas manos, con largos gemi­dos,

bañando su cara con enormes lágrimas.

 

Pero el niño impertérrito dice: «¿Por qué lloras, madre ig­norante?

¿Porque el hiriente filo de la sierra rozó mis dedos?

¡Aún no ha llegado el momento en el que te sea preciso llo­rar!»

 

Y, entonces, reemprende el trabajo:

su madre, silenciosa, vuelve hacia el suelo su rostro lumi­noso, pensando en tantas cosas

y mirando a su hijo con tristes miradas:

«Gran Dios, hágase tu voluntad santa.» 


sábado, 3 de mayo de 2008

Los extraños (Bukowski)

Fotografía: Rodney Smith E.U


Puede que no lo crean
pero hay gente
que va por la vida
con muy poca
fricción o
angustia.
visten bien, comen
bien, duermen bien.
están contentos con
su vida
familiar.
tienen momentos de
congoja
pero dentro de todo
permanecen imperturbables
y a menudo
se sienten muy bien.
y cuando mueren
es una muerte tranquila,
usualmente mientras
duermen.

puede que no lo
crean
pero gente así
existe.

Pero yo no soy uno de
ellos.
oh no, no soy uno
de ellos,
no estoy ni cerca
de serlo.

Pero ellos están ahí
y yo estoy aquí.




(Charles Bukowski)

viernes, 7 de marzo de 2008

"Y los muertos están aquí" (Maria Julia de Ruschi)

Transformándose muy lentamente
muy lentamente entre la tierra y el agua
entre el agua y el cielo
y el cielo y la vida

¿Es tiempo de despertarlos?

Ellos entran a la noche a través de una puerta de fuego
y nos aman
a su manera
pues están llenos de costumbre y paciencia
son un puente
sólo un puente entre olvido y olvido
y nosotros pasamos sobre sus huesos
para hacer lo nuestro.


(Maria Julia de Ruschi Crespo,)

sábado, 23 de febrero de 2008

Alejandra Pizarnik

Alejandra Pizarnik (1936-1972)



Un sueño donde el silencio es de oro

El perro del invierno dentellea mi sonrisa. Fue en el puente. Yo estaba desnuda y llevaba un sombrero con flores y arrastraba mi cadáver también desnudo y con un sombrero de hojas secas. He tenido muchos amores -dije- pero el más hermoso fue mi amor por los espejos.




Origen

Hay que salvar al viento


los pájaros queman el viento


en los cabellos de la mujer solitaria


que regresa de la naturaleza


y teje tormentos


Hay que salvar al viento.



(Alejandra Pizarnik,)

viernes, 22 de febrero de 2008

Los adioses (Vilariño)

Idea Vilariño (1920) Uruguay.

No abusar de palabras
no prestarle
demasiada atención.
Fue simplemente que
la cosa se acabó.
¿Yo me acabé?
Una fuerza
una pasión honesta y unas ganas
unas vulgares ganas
de seguir.
Fue simplemente eso.

(Idea Vilariño.)

sábado, 16 de febrero de 2008

Argumentos (Calzadilla)

Juan Calzadilla (1931)




Hasta cierto punto
las ocasiones de dar la cara por mí no
negaré

que las he tenido. Pero mi versión de los
hechos -cuando de explicarlos se trataba-

era un tanto nebulosa y contradictoria
al punto de que, en el mejor de los casos,

ni yo mismo le daba crédito.
De momento diré que la inconsistencia

de mi argumentación estaba en su nivel
más bajo y era igual a cero.

Pues si algo yo hubiera podido decir de mí
dudo que no hubiese sido más que
palabras.

En el caso de haber tenido fuerzas para
armarlas.
Y fe para esperar de ellas un milagro.


(Juan Calzadilla. "Argumentos" del libro Notario al Garete (2000), venezolano.)

jueves, 7 de febrero de 2008

La suspirante. (Ramos Sucre)

José Antonio Ramos Sucre. Venezuela. 1890-1930



La suspirante


 La hermosa ha regresado de muy lejos. Se encierra nuevamente en su cámara inaccesible, 
satisfaciéndose con el mueble esbelto y la baratija exótica. Impone el recuerdo de una era era señorial, rodeándose de las escenas sucesivas de un tapiz.
   La hermosa se pierde en la lectura de sucesos extravagantes, acontecidos en reinos imaginarios, y narrados con semblante de parodia. Vuelve sobre un pasaje burlesco, en donde alterna un pastor con el bufón expulsado de la corte. 
   La dama displicente se engolfa en las peripecias de un relato incomparable y suspende el entretenimiento cuando empieza una batalla entre caballeros de sobrenombres ínclitos.
   La dama renuente, aficionada a las quimeras de la imaginación, sueña con huir de este mundo a otro ilusorio.
Nadie podría averiguar el derrotero de su fuga.
   La hermosa vuela sobre los caminos cegados por la nieve y un búho solitario da el alarma en la noche fascinada por el plenilunio.


( "La suspirante", del libro Las formas del fuego. 1929.
José Antonio Ramos Sucre. Escritor venezolano
 1890-1930.)