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sábado, 11 de abril de 2009

Crucifixión. Sobre los fariseos


Cristo cargando la Cruz, de El Bosco.


Los primeros fariseos, expuestos a la persecución, se distinguían por su integridad y valor; (...). El nivel moral y espiritual de sus sucesores descendió. (...) Centraban la religión en la observancia de la Ley, enseñando que Dios sólo otorga su gracia a aquellos que se ajustan a sus preceptos. De esta manera la piedad se hizo formalista, dándose menos importancia a la actitud del corazón que al acto exterior. La interpretación de la Ley y su aplicación a todos los detalles de la vida cotidiana tomaron una gran importancia. (...) Juan el Bautista llamó a los fariseos y a los seduceos "raza de víboras". Jesús denunció su orgullo, hipocresía y su negligencia de los elementos esenciales de la ley, en tanto que daban mayor importancia a puntos subordinados. (Mt. 5:20; 16:6, 11, 12; 23:1-39). 

(Samuel Vila Ventura y Santiago Escuain, Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado. Ed. CLIE 1985. pág.373)







P.D. 
Algunos datos sobre el evangelio según San Mateo, libro del Nuevo Testamento, una apasionante obra del reino helenístico, tanto para cristianos como para los que no lo son y se interesan por las historias griegas o por Jesús como símbolo poético o personaje de trascendencia estética.


Introducción:
 Este evangelio responde a un nombre griego, del hebreo Mattai, abreviatura de Mattanya, que significa "regalo de Dios". (...)

Origen y contexto:
En los primeros siglos d.C. Mateo se distinguía como el más leído e influyente de los cuatro Evangelios. En la mayoría de las listas de libros del Nuevo Testamento Mateo aparece en el primer lugar. (...)

Autor: Anónimo, pero la tradición antigua únicamente lo atribuye a Mateo.
Fecha: 50-75 d.C.
Tema: Cristo es el cumplimiento de las profecías del Antiguo Testamento acerca del Mesías; Sus discípulos están llamados a un Nuevo Pacto, a vivir en una dimensión más alta que la que el Antiguo Pacto jamás realizó.

(Santa Biblia, versión de Reina -1569- y Valera -1602-).


Características teológicas y literarias: 
Es evidente que Mateo está más interesado en recopilar y presentar en su obra el pensamiento de Jesús que en dotarla de un contenido puramente narrativo. (...)

Evangelio y evangelios: 
"Evangelio" es una palabra de origen griego que significa buena noticia

Lengua, tiempo y lugar de composición:
Este evangelio, como todos los libros del NT, ha llegado a nosotros en lengua griega. Desde los primeros siglos de la vida de la iglesia, se viene discutiendo la posibilidad de que hubiera sido redactado inicialmente en arameo y traducido más tarde al griego ; pero no hay constancia histórica de que esto haya sido así. Lo cierto es que el texto griego de Mateo es el único que se conoce. Sin embargo, dados los abundantes giros semíticos que hay en él, debió haber sido su autor que fue un judío cristiano que escribió para lectores igualmente de origen judío, pero de habla griega. 
Respecto al lugar y tiempo de composición del evangelio, no es posible fijarlos con exactitud. Muchos piensan que pudo haber sido escrito en tierras de Siria, quizás en Antioquía, después que los ejércitos romanos destruyeran Jerusalén en el año 70. 


(Santa Biblia, Reina-Valera 1995, Edición de Estudio. Sociedades Bíblicas Unidas).







*La historia de Semana Santa se concentra básicamente en Mateo capítulos 27 y 28. Por si te interesa, el audio en griego aquí.

sábado, 20 de diciembre de 2008

Jesús de Nazaret* (Rimbaud)

Epifanía, perteneciente a la etapa inicial de El Bosco. S.XV


No sé quién habrá inventado que Jesús nació en el invierno decembrino de Belén (no se sabe realmente la fecha), tampoco sabemos quienes han cambiado e inventado tantas cosas de la historia que terminan en tradiciones -más o menos- disfrutables. Lo cierto es que muchos anticristo al parecer se han retractado en algún momento de sus vidas (entre esos, muy oportunamente Patti Smith y Rimbaud antes de morir, dicen). Y es que ateos o creyentes, cristianos (y los que creen que son cristianos), hinduistas, sintoístas, islamitas, momoyes, judíos o adoradores del sol, el maíz (o el dinero), no podemos borrar ese hito radical de la historicidad. Ese siglo cero que nos incluye a todos (la mayoría ahora estamos en el siglo XXI, aunque a veces creamos que estamos en otro). A mí ya me aburren la teorías "científicamente comprobadas" que intentan negar la existencia -física o metafísica- de ese hombre. Sin embargo, eso no quiere decir que ahora sí me voy a poner muy cursi en estas fechas ni que me empiezan a gustar demasiado las navidades, al menos no todavía.

Es una celebración distinta para todos en nuestras diferencias.
¡Disfruta la tuya!





*Poema de Rimbaud, escrito a sus 15 ó 16 años:


En aquel tiempo Jesús vivía en Nazaret:

Crecía en virtud el niño y también crecía en años.

Una mañana, cuando vio que los tejados se ponían rubes­centes

salió de su cama, mientras todo dormía bajo un pesado so­por,

para que José, al levantarse, encontrara la tarea ya acabada. Volcado sobre el trabajo y con el rostro sereno, tirando y empujando una enorme sierra,

cortaba muchas tablas con sus brazos de niño.

Lejos, sobre los altos montes, el claro sol subía

y sus llamas de plata entraban por las humildes ventanas...

Ya conducen los boyeros los rebaños a los pastos

y admiran, al pasar, al joven artesano y los ruidos del traba­jo matutino.

«¿Quién es este niño?», preguntan.

Su cara expresa una seriedad mezclada de belleza; y la fuer­za nace en sus brazos.

El joven artífice trabaja el cedro con arte, como un vetera­no;

ni los trabajos de Hiram fueron antaño tan grandes, cuan­do, en presencia de Salomón,

con vigoroso y prudente brazo, cortaba los enormes cedros y los maderos del templo.

Sin embargo, su cuerpo se arquea más flexible que una grá­cil caña,

alcanzando su espalda el hacha, cuando la levanta.»

 

Pero su madre, oyendo el rechinar de la hoja de la sierra, ha­bía abandonado el lecho,

y entrando sigilosa y en silencio,

sorprendida ve al niño que se afana y que maneja enormes tablas...

Apretando los labios mira,

y, mientras abraza a su hijo con su mirada serena, por sus trémulos labios se pierden vagos murmurios; Brilla la risa en sus lágrimas...

 

Mas la sierra, de pronto, se rompe, hiriendo los dedos in­cautos

y su cándida túnica se mancha con la sangre purpúrea...

un leve gemido se eleva de su boca.

Pero, al ver de repente a su madre, los dedos enrojecidos es­conde bajo su vestido

y, fingiendo sonreír, la saluda.


La Madre, postrada a rodillas de su hijo,

acaricia, ¡que pena!, con sus dedos los dedos del niño

y besa repetidamente sus tiernas manos, con largos gemi­dos,

bañando su cara con enormes lágrimas.

 

Pero el niño impertérrito dice: «¿Por qué lloras, madre ig­norante?

¿Porque el hiriente filo de la sierra rozó mis dedos?

¡Aún no ha llegado el momento en el que te sea preciso llo­rar!»

 

Y, entonces, reemprende el trabajo:

su madre, silenciosa, vuelve hacia el suelo su rostro lumi­noso, pensando en tantas cosas

y mirando a su hijo con tristes miradas:

«Gran Dios, hágase tu voluntad santa.»